MANTENIMIENTO PREVENTIVO
El mantenimiento preventivo se puede realizar por programa de mantenimiento,
donde las revisiones se realizan por tiempo, kilometraje, horas de
funcionamiento, etc. Así si ponemos por ejemplo un automóvil, y determinamos un
mantenimiento programado, la presión de las ruedas se revisar cada quince días,
el aceite del motor cambiarla cada 10.000km, y la cadena de distribución cada
50.000km.
El mantenimiento preventivo predictivo, trata de determinar el momento en el
cual se deben efectuar las reparaciones mediante un seguimiento que determine
el periodo máximo de utilización antes de ser reparado, en el ejemplo del
automóvil si sabemos que el dibujo de las ruedas debe tener 2mm como mínimo, y
las ruedas de nuestro automóvil tiene 4mm y se desgasta 0,5mm cada 8.000km
podemos predecir el momento en el cual tendremos que cambiar las ruedas.
El mantenimiento preventivo de oportunidad es el que se realiza aprovechando
los periodos de no utilización, evitando de este modo parar los equipos o las
instalaciones cuando están en uso. Volviendo al ejemplo de nuestro automóvil,
si utilizamos el auto solo unos días a la semana y pretendemos hacer un viaje
largo con el, es lógico realizar las revisiones y posibles reparaciones en los
días en los que no necesitamos el coche, antes de iniciar el viaje,
garantizando de este modo su buen funcionamiento durante el mismo.
Mantenimiento predictivo
El mantenimiento
predictivo que está basado en la determinación del estado de la máquina en
operación. El concepto se basa en que las máquinas darán un tipo de aviso antes
de que fallen y este mantenimiento trata de percibir los síntomas para después
tomar acciones.
Se trata de
realizar ensayos no destructivos, como pueden ser análisis de aceite, análisis
de desgaste de partículas, medida de vibraciones, medición de temperaturas,
termografías, etc.
El
mantenimiento predictivo permite que se tomen decisiones antes de que ocurra el
fallo: cambiar o reparar la maquina en una parada cercana, detectar cambios
anormales en las condiciones del equipo y subsanarlos, etc.
Mantenimiento pro-activo
Este
mantenimiento tiene como fundamento los principios de solidaridad,
colaboración, iniciativa propia, sensibilización, trabajo en equipo, de modo
tal que todos los involucrados directa o indirectamente en la gestión del
mantenimiento deben conocer la problemática del mantenimiento, es decir, que
tanto técnicos, profesionales, ejecutivos, y directivos deben estar consientes
de las actividades que se llevan a acabo para desarrollas las labores de
mantenimiento. Cada individuo desde su cargo o función dentro de la
organización, actuará de acuerdo a este cargo, asumiendo un rol en las
operaciones de mantenimiento, bajo la premisa de que se debe atender las
prioridades del mantenimiento en forma oportuna y eficiente. El mantenimiento
proactivo implica contar con una planificación de operaciones, la cual debe
estar incluida en el Plan Estratégico de la organización. Este mantenimiento a
su vez debe brindar indicadores (informes) hacia la gerencia, respecto del
progreso de las actividades, los logros, aciertos, y también errores.
Mantenimiento productivo
El mantenimiento
productivo o mantenimiento planificado es la etapa anterior, al mantenimiento productivo total (TPM) y es la evolución del
mantenimiento correctivo.
Esta etapa
se caracteriza por la progresiva mentalización por la calidad y el consiguiente
desarrollo de técnicas para el control y aseguramiento de la calidad. En esta
etapa, se produce un gran desarrollo tecnológico en los medios de producción,
impulsado por la necesidad de diseñar equipos que puedan producir bienes de la
calidad exigida por el mercado.
En cuanto al
mantenimiento, la creciente automatización de los procesos productivos y la
complejidad de su mantenimiento, hicieron que a partir de los años 50 se
introdujese el concepto de Mantenimiento Preventivo y en la década de los 60
surge en Estados Unidos. El concepto de
mantenimiento productivo (PM) en el seno de General Electric. Este concepto
hacía referencia a que el objetivo del Mantenimiento no es solo mantener los
equipos sino mejorar la calidad mediante modificaciones de diseño que mejoren
la fiabilidad y la mantenibilidad de los equipos. De esta manera el PM engloba
el Mantenimiento Correctivo, Preventivo y la gestión de la calidad.
A partir de
1964 se introduce el PM en Japón, no sin antes haberlo dotado del toque
característico japonés, mientras en la mayoría de las empresas americanas el
Mantenimiento y la Producción se mantenían separados, los japoneses consiguen que
todos los operadores participen en el mantenimiento de los equipos de
producción.
Mantenimiento productivo total
Mantenimiento
productivo total (del inglés
de total productive maintenance, TPM) es una filosofía
originaria
de EE.UU, pero mejorada por los Japoneses, el
cual se enfoca en la eliminación de pérdidas asociadas con paros,
calidad y coster en los procesos de producción industrial. Las siglas
TPM fueron registradas por
el JIPM ("Instituto Japonés de
Mantenimiento de Planta").
Los sistemas productivos, que durante muchas décadas han concentrado sus esfuerzos en el aumento de su capacidad de producción, están evolucionando cada vez más hacia la mejora de su eficiencia, que lleva a los mismos a la producción necesaria en cada momento con el mínimo empleo de recursos, los cuales serán, pues, utilizados de forma eficiente, es decir, sin despilfarras.
Todo ello ha
conllevado la sucesiva aparición de nuevos sistemas de gestión que con sus
técnicas han permitido una eficiencia progresiva de los sistemas productivos, y
que han culminado precisamente con la incorporación de la gestión de los
equipos y medios de producción orientada a la obtención de la máxima
eficiencia, a través del TPM o Mantenimiento Productivo Total.
El primer
paso firme fue la aparición de los sistemas de gestión flexible de la
producción, y muy especialmente el Just in Time (JIT), sistema que ha soportado
abandonar el objetivo de maximizar la producción (y de disponer todos los
medios del aparato productivo de forma que se logre tal objetivo), para pasar a
reorganizar los sistemas productivos y reasignar sus recursos de forma que se
consiga adaptar la producción de cada momento a las necesidades reales, y que
ésta se logre en base a un conjunto de actividades, consumidoras de recursos,
las cuales se reducirán a las mínimas estrictamente necesarias (cualquier actividad
no absolutamente necesaria se consideraría un despilfarro). Este modelo de
sistema productivo se conoce en la actualidad como lean production, y se
traduce comúnmente como producción ajustada; su filosofía se ajusta al ya
citado JIT.
A la
producción ajustada, sin consumo de recursos innecesarios, se puede añadir la
implantación de los sistemas conducentes a la producción de calidad, sin
defectos en el producto resultante. La gestión TQM (Total Quality Management)
conduce a la implantación de procesos productivos que generen productos sin
defectos, y que lo hagan a la primera, en aras de mantener la óptima eficiencia
del sistema productivo. Los sistemas que en la actualidad consiguen optimizar
conjuntamente la eficiencia productiva de los procesos y la calidad de los
productos resultantes son considerados corno altamente competitivos.
El TPM
surgió en Japón gracias a los esfuerzos del Japan Institute of Plant
Maintenance (JIPM) como un sistema para el control de equipos en las plantas
con un nivel de automatización importante. En Japón, de donde es pues
originario el TPM, antiguamente los operarios llevaban a cabo tareas de
mantenimiento y producción simultáneamente; sin embargo, a medida que los
equipos productivos se fueron haciendo progresivamente más complicados, se
derivó hacia el sistema norteamericano de confiar el mantenimiento a los
departamentos correspondientes (filosofía de la división del trabajo); sin
embargo, la llegada de los sistemas cuyo objetivo básico es la eficiencia en
aras de la competitividad ha posibilitado la aparición del TPM, que en cierta
medida supone un regreso al pasado, aunque con sistemas de gestión mucho más
sofisticados.
Es decir: “Yo opero, tu reparas”, da paso a “Yo soy responsable de mi equipo”
En contra
del enfoque tradicional del mantenimiento, en el que unas personas se encargan
de "producir" y otras de "reparar" cuando hay averías, el
TPM aboga por la implicación continua de toda la plantilla en el cuidado,
limpieza y mantenimiento preventivos, logrando de esta forma que no se lleguen
a producir averías, accidentes o defectos.
Mantenimiento de software
El mantenimiento
de software o manutención de software es una de las actividades más
comunes en la ingeniería de software, es el proceso de
mejora y optimización del software después de su entrega al usuario final (es
decir; revisión del programa), así como también corrección y prevención de los defectos.
El
mantenimiento de software es también una de las fases en el ciclo de vida de desarrollo de sistemas (SDLC, sigla en inglés de system
development life cycle), que se aplica al desarrollo de software. La fase
de mantenimiento es la fase que viene después del despliegue (implementación)
del software en el campo.
La fase de
mantenimiento de software involucra cambios al software para corregir defectos
encontrados durante su uso o la adición de nueva funcionalidad mejorando la usabilidad y aplicabilidad del software.
El
mantenimiento del software involucra diferentes técnicas específicas. Una
técnica es el rebana miento estático, la cual
es usada para identificar todo el código de programa que puede modificar alguna
variable. Es generalmente útil en la re fabricación del
código del programa y fue específicamente útil en asegurar conformidad para el problema en el año 2000.
La fase de
mantenimiento de software es una parte explícita del modelo en cascadas del proceso de desarrollo de software el
cual fue desarrollado durante el movimiento de programación estructurada en
computadores. El otro gran modelo, el desarrollo en espiral desarrollado
durante el movimiento de ingeniería de software orientada a objeto no hace una
mención explícita de la fase de mantenimiento. Sin embargo, esta actividad es
notable, considerando el hecho de que dos tercios del coster del tiempo de
vida de un sistema de software involucran mantenimiento (Page-Jones pg 31).
En un
ambiente formal de desarrollo de software, la organización o equipo de
desarrollo tendrán algún mecanismo para documentar y rastrear defectos y
deficiencias. El Software tan igual como la mayoría de otros productos, es
típicamente lanzado con un conjunto conocido de defectos y deficiencias. El
software es lanzado con esos defectos conocidos porque la organización de
desarrollo en las utilidades y el valor del software en un determinado nivel de
calidad compensan el impacto de los defectos y deficiencias conocidas.
Las
deficiencias conocidas son normalmente documentadas en una carta de
consideraciones operacionales o notas de lanzamiento (reléase notes) es
así que los usuarios del software serán capaces de trabajar
evitando las deficiencias conocidas y conocerán cuándo el uso del
software
sería inadecuado para tareas específicas.
Con el
lanzamiento del software (software reléase), otros defectos y deficiencias no
documentados serán descubiertas por los usuarios del software. Tan pronto como
estos defectos sean reportados a la organización de desarrollo, serán
ingresados en el sistema de rastreo de defectos.
Las personas
involucradas en la fase de mantenimiento de software esperan trabajar en estos
defectos conocidos, ubicarlos y preparar un nuevo lanzamiento del software,
conocido como un lanzamiento de mantenimiento, el cual resolverá los temas
pendientes.
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